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Pensamientos
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Espero que esta colección de pensamiento sea una fuente de inspiracion para que su vida tenga mas positivismo y felicidad, algunos de estos pensamientos nos muestran las pautas para la felicidad y el respeto a los demas, asi como otros son escritos de grandes personajes de nuestra historia mundial que nos ayudan a meditar sobre nuestra humanidad. Si tu tienes un pensamiento que te haya hecho meditar y quieras compartir con nosotros la puedes enviar a semaspositivo@yahoo.comNota: Si alguno de estos pensamientos por derecho de autor no puede ser expuesta en este pagina, por favor avísenos para quitarla lo mas pronto posible. |
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| Agenda de la Felicidad | ||||
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La sonrisa es la tarjeta de visita de las personas saludables...Distribúyela gentilmente. El diálogo es el puente que une dos márgenes: tú y yo...Transítalo bastante. La bondad es la flor más atrayente del jardín de un corazón bien cultivado. Planta flores. La alegría es el perfume gratificante, fruto del deber cumplido. Derrámala, el mundo necesita de ella. La paz de la conciencia es la mejor almohada para el sueño de la tranquilidad. Vive en paz contigo mismo, con tus semejantes y con Dios. La fe en Dios es la brújula para los navíos errantes, perdidos, que buscan las playas de la eternidad. Utilízala. La espera es el buen viento que dirige las velas de nuestro barco. Llámala para tu cotidiano vivir. |
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Dice un viejo refrán: "ni poco que no alumbre, ni tanto que queme al Santo". Lo que hace más intensa y emocionante la vida, es el sabor agridulce que tiene: los momentos de gozo y paz que nos regala, así como los retos, tropiezos y laberintos que a veces nos deparan. Demasiado dulce, enferma y hastía; mucha agua, ahoga la plantita; las multitudes suelen asfixiar; es necesario a veces experimentar desierto y la soledad, regalarnos la oportunidad de extrañar, para así aprender a valorar, soñar un poco, anhelar. El facilísimo y la comodidad, atrofian nuestras fuerzas, nos debilitan las alas a la hora de querer más alto volar. Hay quienes se van al otro extremo, les gusta caminar sobre espinas, aislarse del mundo, compadecerse de sí mismos, culparse de todo lo que pasa a su alrededor, sentirse siempre perseguidos o convertirse en perseguidor. Por algo existen el día y la noche, lo blanco y lo negro, lo mucho y lo poco, lo grande y lo pequeño; para mantener el equilibrio y la diversidad, que todo lo que busques y necesites, en el mundo lo encontrarás, Dios dejó un toque de su perfección en cada ser, cosa o criatura que supo crear. No te rindas en el intento, mucho menos en cualquier tropiezo; cada nuevo día trae consigo otra oportunidad, hay que guardar siempre la esperanza de lo que vendrá; ponerle sabor a la vida con una pizca de azúcar o de sal, disfrutar de esa sensación agridulce que nos enseña a reír y llorar, a enojarnos de vez en cuando, sentir a veces miedo o soledad; no perder nunca la fe y la paz, que nos mantiene con la mirada en el cielo, sin los pies de la tierra despegar. La vida es un salpicón de emociones, en la cual se nos permite de todo un poco disfrutar, no nos quedemos estancados, menos cuando sintamos que nada tiene solución, o que todas nuestras metas las hemos logrado; el pasado no volverá, el futuro nadie lo tiene garantizado; lo único seguro es que Dios nos lleva de la mano, de El venimos y hacia El vamos; esa es nuestra realidad. AUTOR: KARY ROJAS |
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Prefiero que compartas conmigo unos minutos, ahora que estoy vivo y no una noche entera, cuando yo muera. Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no que apoyes tu cuerpo sobre mi cadáver, cuando yo muera. Prefiero que me hagas una breve llamada ahora que estoy vivo y no que emprendas un inesperado viaje, cuando yo muera. Prefiero que me regales una sola flor, ahora que estoy vivo, y no que envíes un hermoso ramo, cuando yo muera. Prefiero que eleves por mi una corta oración, ahora que estoy vivo, y no una eucaristía cantada y concelebrada, cuando yo muera. Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo, y no un desgarrador poema, cuando yo muera. Prefiero que me escribas unas cortas palabras, ahora que estoy vivo, y no un poético epitafio sobre mi tumba, cuando yo muera. Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles tuyos, ahora que estoy vivo, y no de grandes manifestaciones de pesar, cuando yo muera. ¡La vida nos da la hermosa posibilidad de demostrar nuestros afectos a los seres amados, no la desaprovechemos! |
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Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor; Y porque no se tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera; Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas; Y porque no abrimos del todo las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz. Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud... Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde; A tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados; A leer el diario en el autobús porque no podemos perder tiempo; A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar; A salir del trabajo ya de noche; A dormir en el autobús porque estamos cansados; A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día. Nos acostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo; a esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono: "Es que hoy no puedo ir... /A ver cuándo nos vemos... /La semana que viene nos reunimos....". A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta. A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos. Si el cine está lleno nos acostumbramos y nos conformamos con sentarnos en la primera fila aunque tengamos que torcer un poco el cuello. Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana; Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado. Nos acostumbramos a ahorrar vida... Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados ¡NOS PERDIMOS DE VIVIR... ¡ Dice el dicho: "La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja". El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar; nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de existencia, de aprovechar y disfrutar cada respiro, cada latido de nuestro corazón. No trasformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices. Dios pone a nuestra disposición todos los elementos para ser seres felices, satisfechos y agradecidos por ese gran don (que es la vida), que con tanto amor nos ha sido otorgado. La vida no hay que ahorrarla... ¡hay que vivirla plenamente...! |
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Si se observa cualquier reunión humana, es muy típico detectar que siempre hay una personalidad más relevante que las demás, alrededor de la cuál se centra la atención. La atención la suele acaparar no el más sabio, ni el más inteligente, sino la personalidad que más alegría irradia. El rostro sinceramente alegre parece que produce un efecto imán en los jóvenes y en los niños. ¿Por qué? La alegría genuina se caracteriza por tres rasgos: proviene del interior, ilumina, y es sencilla. En el interior del ser humano es donde se enfrenta la vida y se eligen las actitudes. Una vida llena de sentido es la que contesta cada mañana a la pregunta ¿Vale la pena el día de hoy?, con un SI entusiasta, porque responde pensando en alguien. El sentido de la vida se descubre cuando se ve el rostro feliz de aquel a quien se ama. Por ello la alegría proviene del interior, de la decisión personal de donarse a alguien. Y todos los que alguna vez han hecho la prueba, tienen que aceptar que el resultado es positivo. Hay mas alegría en dar que en recibir. Hace seis años tuve la ocasión de conocer a una adolescente de 14 años a quien detectaron leucemia. En una carta que me escribía desde Estados Unidos donde fue internada, decía: El hospital es un lugar muy bonito, todas las paredes son blancas. Todo está muy limpio y es moderno. La habitación es preciosa, llena de luz y desde la cama veo las nubes. Las enfermeras son todas buenas y amables conmigo. He tenido mucha suerte con los médicos porque me la paso muy bien con ellos. En la planta donde estoy hay muchos niños, y a veces podemos hablar, y es muy entretenido. El resto del tono de la carta era semejante, pero... ¿desde cuando un hospital es un lugar muy bonito? ¿Cómo es posible que le hiciera ilusión solamente ver pasar las nubes? ¿Por qué todo el mundo era maravilloso para ella? Volví a leer, unos años mas tarde, aquellas líneas, cuando Alejandra, que así se llamaba, ya había fallecido, y aprendí entonces que quien era maravillosa era ella, porque aunque murió pronto, aprendí la lección fundamental de la vida: vivió hacia fuera, olvidada de sí, e irradió por donde pasara la alegría que la envolvía. La tristeza, el negativismo y el egoísmo crean ambientes oscuros. La alegría agranda el espacio e invita a aventurarse en la esperanza. La alegría como la luz, no hace ruido, pero en su silencio transforma la realidad. Por último, la alegría viene siempre de la mano de la sencillez. Nada de montajes artificiales, de simular posturas para aparecer mas de lo que uno es, ni de complicar las situaciones con novedades excéntricas. El espíritu alegre lo es porque se conoce tal cual es, se acepta y no se compara con los demás. Su felicidad no proviene del tener mas o menos, sino de una decisión de querer ser, y valorarse a sí mismo por las decisiones que puede tomar, como la de amar mas y amar mejor. Quien vive desde la perspectiva del amor descubre que la vida es muy sencilla. El anhelo por alcanzar la alegría sigue escrito en el corazón del hombre con signos indelebles, pero se nos invita a buscarla donde el corazón no la puede encontrar: en el ambiente exterior, en la acumulación de objetos materiales, en licores, en placeres de un momento. La alegría es posible, y está al alcance de todos, pero recordemos, la alegría genuina viene del interior, ilumina serenamente y se acompaña de la sencillez. |
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Me parece que la primera cosa que tendríamos que enseñar a todo hombre que llega a la adolescencia es que los humanos no nacemos felices ni infelices, sino que aprendemos a ser una cosa u otra y que, en una gran parte, depende de nuestra elección el que nos llegue la felicidad o la desgracia. Que no es cierto, como muchos piensan, que la dicha pueda encontrarse como se encuentra por la calle una moneda o que pueda tocar como una lotería, sino que es algo que se construye, ladrillo a ladrillo, como una casa. Habría también que enseñarles que la felicidad nunca es completa en este mundo, pero que, aun así, hay raciones más que suficientes de alegría para llenar una vida de jugo y de entusiasmo y que una de las claves está precisamente en no renunciar o ignorar los trozos de felicidad que poseemos por pasarse la vida soñando o esperando la felicidad entera. Sería también necesario decirles que no hay «recetas» para la felicidad, porque, en primer lugar, no hay una sola, sino muchas felicidades y que cada hombre debe construir la suya, que puede ser muy diferente de la de sus vecinos. Y porque, en segundo lugar, una de las claves para ser felices está en descubrir «qué» clase de felicidad es la mía propia. Añadir después que, aunque no haya recetas infalibles, sí hay una serie de caminos por los que, con certeza, se puede caminar hacia ella. A mí se me ocurren, así de repente, unos cuantos: - Valorar y reforzar las fuerzas positivas de nuestra alma. Descubrir y disfrutar de todo lo bueno que tenemos. No tener que esperar a encontramos con un ciego para enterarnos de lo hermosos e importantes que son nuestros ojos. - Asumir después serenamente las partes negativas o deficitarias de nuestra existencia. - Vivir abiertos hacia el prójimo. Pensar que es preferible que nos engañen cuatro o cinco veces en la vida que pasarnos la vida desconfiando de los demás. - Tener un gran ideal, algo que centre nuestra existencia y hacia lo que dirigir lo mejor de nuestras energías. - Creer descaradamente en el bien. Tener confianza en que a la larga - y a veces muy a la larga- terminará siempre por imponerse. - En el amor, preocuparse más por amar que por ser amados. - Elegir, si se puede, un trabajo que nos guste. Y si esto es imposible, tratar de amar el trabajo que tenemos. - Revisar constantemente nuestras escalas de valores. Cuidar de que el dinero no se apodera de nuestro corazón, pues es un ídolo difícil de arrancar de el cuando nos ha hecho sus esclavos. - Descubrir que Dios es alegre. - Procurar sonreír con ganas o sin ellas. La lista podría ser más larga. Pero creo que, tal vez, esas pocas lecciones podrían servir para iniciar el estudio de la asignatura más importante de nuestra carrera de hombres: la construcción de la felicidad. Autor: José Luis Martín Descalzo |
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Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos en el conocimiento y profundidad de DIOS. Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni lo alto del cielo con la LA GRANDEZA DE DIOS. Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean igual que Jesús entregó sus manos en la cruz. Que el OIDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia, y así poder distinguir la voz del Señor al hablarte. Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo de oración y charla con el Todopoderoso. Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada, pues en la cruz se entregaron y vencieron las cargas de tu alma. Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes, para que te comuniques con sabiduría y entendimiento. Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros, y para que los muestres al mundo en señal de agradecimiento por las bendiciones que Dios te ha concedido. Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten, hablando palabras de consolación y vida. Que las UÑAS crezcan lo suficiente para protegerte, sin lastimar a nadie, siempre peleando la buena batalla. Que la PIEL te sirva de puente y no de valla, cuando al tacto de tus semejantes emanes la energía espiritual de sanidad y salvación que nuestro Divino Señor a depositado en ti. Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornen más que un buen peinado, adornando pensamientos de prosperidad. Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie, y sí la fuerza para apoyar al herido y levantar al caído. Que el CORAZÓN toque su música con amor para que tu vida sea un paso del UNIVERSO hacia delante, bendiciendo tu vida y la de los tuyos. |
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Cuando llegue la aurora y con ella comience un nuevo día, busca un momento de paz para entrar en contacto con tu alma. Profundiza en ti mismo, hasta donde ella mora y escúchala. Capta su vibración, la más bella melodía que interpreta el alma. Allí en lo profundo de ti mismo sólo existen: Voluntad....Amor... y Sabiduría. Allí sólo encontrarás lo bueno y lo perfecto, y eso es lo que eres en esencia. Toma lo mejor de lo que allí palpita, lo mejor de ti mismo y vuelve para empezar con ello un nuevo día. Entonces serán buenos los frutos que trae cada día pues llevarán la savia pura de tu mejor esencia. Por eso, busca en cada día la esencia buena que atesora tu espíritu, ahí en lo más profundo de ti mismo, y sazona con ella tus frutos, y vive cada día como el mejor de tu vida. Concentra todas tus energías en vivir intensamente esas pocas horas que tienes por delante, desde la aurora que te despierta hasta el descanso reparador de la noche. Olvida el ayer y deja el mañana para cuando llegue su momento. Olvida tus errores pero ten presente la experiencia que de ellos surjan. Y si vas a recordar, recuerda sólo cosas buenas, es de necios llevar a cuestas la carga de ayer. Vive plenamente este día, porque el hoy es un don maravilloso que tienes, y porque la vida es un eterno presente. Sonríe cada mañana porque Dios se ha despertado antes que tú y ha colgado el sol en tu ventana. |
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Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado...aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... Descubrirás que llevas años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida. Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, que no importa lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos. Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencias sobre lo que hacemos nosotros. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto... Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayude a levantarte... Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias que con los años vividos. Aprenderás que hay mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y seria una tragedia si la creyese porque le estarías quitando la esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonando por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar, que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no podías más. ¡Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla! William Shakespeare |
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Cuando otro actúa en cierta forma, es perverso; cuando tú lo haces son nervios. Cuando es inflexible en su actitud, es obstinado; cuando tú lo eres es solamente firmeza. Cuando le disgustan tus amigos, tiene algún prejuicio; cuando a ti te disgustan los suyos, simplemente tienes un buen criterio sobre la naturaleza humana. Cuando trata de ser complaciente, es adulador; cuando tú lo haces, estas demostrando tacto. Cuando se tarda en hacer las cosas es terriblemente lento; cuando tú te tardas años eres cauto. Cuando encuentra defectos esta chiflado; cuando tú lo haces muestras discernimiento. Porque con el mismo juicio que juzgares, habéis de ser juzgados: con la misma medida con que decidiréis, seréis medidos vosotros. |
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El tiempo, se encargará de sanar las heridas, si se le es permitido. El tiempo, hará realidad los sueños, si en verdad se ha luchado por ellos. El tiempo, llenará todos los vacíos, si estamos realmente abiertos y así lo queremos. El tiempo, nos devolverá la paz que habíamos perdido, si hacemos algo por recuperarla. Por eso, hay que darle tiempo al tiempo. El tiempo, puede encender de nuevo la llama de la ilusión, si así lo soñamos. El tiempo, nos enseñará a vivir sin lo que se había perdido; si queremos aprenderlo. El tiempo, pondrá en nuestras manos los frutos de lo que hemos sido y vivido, porque es lo que realmente nos ofrece el tiempo; por eso, solo de uno mismo depende que seamos sus amigos o enemigos. Hay que saber darle tiempo al tiempo. El tiempo, puede fortalecer o matar un amor, sin ser culpable de lo que ocurra; El tiempo, devuelve o quita la ilusión; dependiendo de nuestra fuerza interior; El tiempo, logra que algunos caigan en la rutina, según como vivan la vida; No depende del tiempo lo que nos pase; hacemos parte del tiempo, pero se nos da la libertad de saberlo aprovechar o simplemente dejarlo pasar. El tiempo no se devuelve, ni se detiene; camina a su ritmo; aunque a veces parezca que vuele o se estanque, según el momento que vivimos. El tiempo sana o hiere, quita u ofrece, mata o da vida, llena o vacía, sin ser culpable de lo que a su paso ocurra, porque no es él quien realmente actúa, somos nosotros los que vivimos en el tiempo. El tiempo, transforma, renueva o envejece; pierde o recobra su valor según como le utilicemos, se gana y multiplica cuando vivimos intensamente lo que trae consigo en cada segundo que se nos regala; hay tiempo mal invertido, que se nos escapa aún sin haberlo vivido, es el tiempo que muchas veces pasa desapercibido y cuando se nos acaba sin avisar, nos lamentamos por lo que se pudo hacer, pensar y sentir y no lo hicimos. Somos parte del tiempo, somos el resultado de lo que en el vivimos o generamos; somos los que quizás nos detenemos creyendo interrumpir su marcha , quedándonos en un pasado al que nos aferramos, o un presente que al parecer no avanza y aleja de nosotros la visión del futuro que se nos viene; olvidando que el tiempo no se detiene, porque pase lo que pase el reloj sigue corriendo, al mismo ritmo, marcando el paso que solo le da el tiempo. KARY ROJAS |
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- La felicidad no depende de lo que ocurra a nuestro alrededor, sino de lo que pase dentro de nosotros. - La felicidad se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida. - La felicidad es un asunto de valentía. - La felicidad no consiste en hacer siempre lo que queremos, pero sí en querer todo lo que hagamos. - La felicidad nace de poner empeño an nuestro trabajo y de hacerlo con alegría y entusiasmo. - La felicidad no tiene recetas, cada quien la cocina con la sazón de su propia meditación. - La felicidad no es una posada en el camino sino una forma de caminar. |
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| El Bambu Japones | ||||
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No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "¡Crece, maldita seas!" Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No. La verdad es que se tomo siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. Sin embargo, en la vida diaria muchas veces tratamos de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que este requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchas personas que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que no debemos bajar los brazos, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, si está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando este al fin se materialice. El triunfo no es mas que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia. |
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Abrí el periódico el otro día y me topé con un anuncio: "El brazalete del bienestar, del equilibrio y la salud. Una joya para hombre y mujer inspirada en las tradiciones orientales basadas en el universo del yin y del yang". Casi me quedo ciego al contemplarlo. Un poco más y lo recorto para ponérmelo en la muñeca. Pero se me fueron quitando las ganas después de ver el precio. Para aliviar el susto te regalan un lujoso estuche acompañado del libro "Toques históricos". Ahí tienes la solución para las jaquecas, los disgustos en casa, los exámenes, las tristezas y desastres. ¡Qué fácil! Sólo hay que tomar el teléfono y encargar uno bien sea en una joyería, bien en una farmacia. Si con este brazalete se pudiera dar jaque mate a las fricciones familiares, a los odios, al vacío interior no habría terrestre que no llevara uno en la muñeca. En vez de ponerle el chupete al niño, le metemos un brazalete y todo arreglado. Ya, ya... ¡Cómo nos gusta soñar! ¿Acaso quienes van por la vida con colguijes, tatuajes y brazaletes son más felices que los demás? Sería una enorme equivocación confundir la felicidad con la posesión de objetos materiales. Pero hay que reconocer que es más fácil tener que ser. Te encontrarás por ahí con muchos "hombres percha" como solía llamarles nuestro querido Martín Descalzo. Son eso, una percha. Unos días llena hasta doblarse: riquezas, lujos, honores, premios, cargos y responsabilidades. Y cuando pierden esto. ¡Qué ridículo! Pero si son.... No, no y no. A mí no me engañan. Como decía Descalzo: "Ninguna felicidad es barata. Y hay que desconfiar de las que nos ofrecen a bajo precio, como nos alertamos cuando en el mercado nos ofrecen fruta o pescado casi regalados: seguro que están podridos o pasados". En esta época es importante recordar que los tesoros del espíritu no se compran con dinero. Se ganan a pulso con el trabajo constante, con la vida interior y la búsqueda de la fuente de felicidad: Dios. Mientras seamos peregrinos, la felicidad será simplemente una dirección, nunca una meta. El hombre más feliz es el que conserva más tiempo la felicidad, el que es feliz eternamente. |
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| El Que Busca Encuentra | ||||
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"El que busca seguridad, encuentra miedos que debe vencer y superar, y si los enfrenta, encontrará la seguridad"… El que busca la luz, es quizás porque en su camino hay momentos de oscuridad… sino se rinde y lucha por continuar, tarde que temprano, la luz encontrará… El que busca alegría, debe primero saber asumir en paz los momentos de tristeza, angustia y de dificultad; porque así al vencerlos, descubrirá una alegría tan grande, que nada ni nadie se la podrá arrebatar… El que busca compañía, encuentra en su vida, momentos de gran soledad; si aprende a vivir en paz consigo mismo, aprenderá a vivir en comunidad y algún día encontrará alguien que a su lado quiera caminar… El que quiere ganar y llegar a la meta; debe primero lanzarse a competir, quizás primero encuentre tropiezos y caídas, que debe aprender a enfrentar, para que los obstáculos del camino no le detengan, sino que lo hagan tan fuerte, que pueda así, ganar y su meta alcanzar… El que quiere realizar un sueño, encuentra a veces en su interior desierto, el cual se hace necesario para aprender a soñar, y así llegar a creer que no existen los imposibles, no perder nunca la esperanza, de que si se lucha por ellos, se pueden hacer realidad. El que busca amor, encuentra a veces dolor, porque así es el amor, se sufre por quien se ama, se ríe y se llora por amor… es el misterio que encierra en sí mismo, es la grandeza del amor… El que busca aprender a vivir, tiene primero que aprender a morir, despojarse de tantas cosas que le atan y le impiden descubrir lo que realmente es la vida… El que busca encuentra muchas veces aquello que quizás no quería encontrar; por ello renuncia a su búsqueda, se estanca o retrocede, no quiere continuar… lo que no sabe es que debe enfrentar lo que halla en su camino, no dejarse vencer por nada, porque todo ello es lo que le llevará a encontrar lo que tanto buscaba. ¡El que busca encuentra!... eh ahí una gran verdad; nada nos caerá del cielo; si anhelas algo, debes lanzarte a buscarlo, aunque ello signifique tener que enfrentar mil momentos y emociones que no te esperabas hallar… esa es la aventura de la búsqueda, y es lo que más adelante te regalará el gozo tan grande que se experimenta, cuando después de buscar tanto, con tus propios esfuerzos y luchas, logras encontrar lo que buscabas y aún mucho más… |
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| Aprendi y Decidi | ||||
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Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, Decidí ver cada noche como un misterio a resolver, Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo". Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida". Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar... Ahora simplemente duermo para soñar. Walt Disney |
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